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De la misma manera que los conocidos ejercicios Kegel son un gran aliado para fortalecer el músculo pubococcígeo de las mujeres, también existen una serie de movimientos que los hombres pueden realizar rutinariamente para mejorar dicha musculatura.
¿Qué es el músculo pubococcígeo, o músculo PC?… Este músculo, que se encuentra situado en el suelo de la pelvis, es el encargado de contraer tanto la pelvis como el ano durante el orgasmo. Así pues, cuánto en mejor forma se encuentre, mucho más satisfactorio será el momento del clímax sexual tanto para el hombre como para la mujer en concreto, y el encuentro sexual en general.
De hecho, para los hombres el trabajar esta zona puede suponer no sólo conseguir erecciones más duraderas e intensas, sino también el que sean capaces de controlar a voluntad el momento de la eyaculación, retrasándola, y aumentando así el goce sexual. Además, contribuye a la prevención de trastornos en la próstata y a luchar contra la eyaculación precoz.

La anorexia sexual es un comportamiento anormal de la persona en la que ésta trata de evitar a toda costa cualquier tipo de relación sexual. Esta actitud llega a ser tan obsesiva que influye en todos los aspectos de la vida del individuo, tanto a nivel físico, mental y emocional.
Las personas con este trastorno, en el que se incluyen tanto hombres como mujeres, piensan que evitando el sexo ejercen control sobre sus vidas y evitan cualquier daño. Sienten que es la única forma de hacerse invulnerables. No en todos los individuos que lo padecen se alcanza este extremo. Mientras que algunos sólo muestran indiferencia y frialdad, otros no permiten ni siquiera que se les toque o se les acerquen, evitando incluso cualquier tipo de relación social y aislándose del mundo. Están convencidos que tan sólo con empezar a hablar con alguien, aunque sea de banalidades, eso llevará inexorablemente a la relación física y sexual. Como vemos, estamos ante un comportamiento totalmente obsesivo.
El meollo de la cuestión no es el terror al sexo, sino el terror a la intimidad, a involucrarse emocionalmente con el otro. En algunos casos puede haber detrás del problema una timidez fuera de lo normal o un trauma tan terrible como abusos sexuales previos ( una violación, por ejemplo, o tal vez algo que sucedió durante la infancia).

Se nos ha enseñado a la inmensa mayoría que la finalidad del sexo es alcanzar el orgasmo y liberar la tensión acumulada. El proceso es simple: excitación que va a más, clímax y eyaculación (en el caso masculino). Fisiológicamente hablando, todo esto es resultado de contracciones musculares y espasmos en la región genital que dan lugar a una reacción refleja llamada orgasmo. Ni más ni menos.
Pero claro, cuando el cuerpo no responde a estos modelos fisiológicos, ya sea debido a la edad o a alguna enfermedad, la persona se ve abocada a creer que el sexo ya es un territorio prácticamente vetado para ella. Y el sexo es uno de los grandes placeres de la vida.
Aquí es donde el Tantra juega un papel importante no sólo para aquellas personas que físicamente se ven imposibilitadas de alguna forma para tener relaciones sexuales completas y placentera, sino para todos aquellos que deseen experimentar algo más que el sexo de “aquí te pillo, aquí te mato”, por llamarlo de alguna manera.

Desde 2008 la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano o VPH se está aplicando en niñas entre 12 y 14 años. Este virus está implicado en un gran porcentaje en el desarrollo del cáncer cervical. Se transmite durante las relaciones sexuales y, por lo tanto se considera como una ETS.
En los últimos años, y de forma alarmante, se está incrementando el número de casos de cáncer de boca y garganta en pacientes jóvenes, patología que aparecía con más frecuencia en mayores de 50, en fumadores y en grandes bebedores. La causa: el VPH. Y, aunque aún está por demostrar, también se le añada el desarrollo del cáncer de esófago.
¿Y cómo llega el VPH, responsable del cáncer de cuello de útero a la cavidad bucal y sus zonas circundantes? La respuesta está en el sexo oral. Y es que esta práctica no es tan segura como la población juvenil ( y no tan juvenil) cree. Muchas enfermedades venéreas se pueden transmitir mediante esta práctica, pero parece que eso no se tiene en cuenta demasiado o simplemente se ignora. Lo único que preocupa a los jóvenes es la posibilidad de un embarazo, y esa es precisamente la razón por la que el sexo oral se ha convertido en una buena alternativa para disfrutar del sexo sin “complicaciones”.

Uno de los aspectos más importantes que definen nuestra personalidad es nuestro género, esto es, el hecho de ser hombre o mujer. En la persona con trastorno de identidad de género se genera un conflicto entre el sexo con el que el individuo es identificado por los otros y el sexo con el que ese mismo individuo se identifica.
Esta condición no guarda relación con la homosexualidad, ya que el homosexual por norma general se identifica con su cuerpo y su género. En cambio, las personas con este trastorno sienten rechazo por sus genitales , incluso asco, y tienen la sensación desde muy temprana edad de que el cuerpo en el que están no es el suyo. En un intento de ocultar su sexo, tratan de cambiar su aspecto exterior. Los hombres, por ejemplo, hormonándose para aumentar características femeninas como los pechos o las caderas, y las mujeres para que le crezca el vello en cara y cuerpo y se le reduzcan los pechos.
La alteración de la propia auto-imagen hace que se llegue a plantear una operación de cambio de sexo. Y esto no es un capricho. Es una necesidad vital para una persona que se siente dividida entre su cuerpo y su mente.

Siento ser fuente de decepción para más de un lector, pero la idea de que el orgasmo simultáneo es la norma durante las relaciones sexuales es tan sólo una falsa idea, un mito que nació a la vez que las novelas románticas del siglo XIX, en las que los protagonistas, para darle un nivel aún más sublime al asunto, experimentaban el éxtasis amoroso a la vez, como si de un único cuerpo se tratase.
Obviamente, esta creencia ha persistido hasta la actualidad, creando malentendidos nefastos sobre todo entre los más jóvenes. Se llega a creer que el llegar al orgasmo los dos a la vez es señal de que están hechos el uno para el otro, igual que si se tratase de una especie de “señal” del destino. Y si no se consigue sólo puede significa significar dos cosas, a cada cual más mala: o que el otro no es el “elegido”, o que uno mismo/o tiene un problema que le impide “sincronizar” con la pareja.
Nadie puede negar que un orgasmo simultáneo sería increíble, pero es bastante difícil de conseguir si se es joven e inexperto ( aquí entran factores tales como la inseguridad y el poco control sobre la eyaculación) . Tampoco sucedería durante una “noche loca” o durante una “corta aventura” ( a menos que se sea un “maestro” a la hora de estimular a la otra parte). Ahora bien, las probabilidades aumentan cuando los miembros de la pareja han estado juntos el suficiente tiempo como para conocer las necesidades y gustos sexuales del otro y, como no, su tiempo de respuesta en ese ámbito.

No es justo. Nadie le da importancia a nuestro dolor de cabeza pre-coital. Pero cuando se produce el post-coital, que es más habitual en el sexo masculino, miles de artículos médicos invaden la red. Los que se refieren a nuestro problema sólo los encontramos en las páginas de humor… No hay derecho.
En fin, bromas aparte, hechas con el único fin de romper el hielo, lo cierto es que el dolor de cabeza justo antes del orgasmo, durante y segundos después de finalizar no es un fenómeno extraño y causa verdadera preocupación entre las parejas. Su prevalencia se da más entre los hombres, sobre todo en aquellos que sufren de migraña, aunque estas “crisis” o ataques repentinos no tienen las mismas características, como la afectación de un solo lado de la cabeza, trastornos visuales, fobia a la luz y al ruido y náuseas.
El episodio suele ocurrir de la siguiente manera: la pareja está disfrutando del sexo, y justo antes de llegar al orgasmo o bien justo después de terminar, uno de los dos siente un dolor fuerte e intenso en la parte baja del cráneo, justo donde se une con el cuello. Esta desagradable sensación puede durar desde unos minutos hasta pasadas varias horas, para luego desaparecer progresivamente.

Cuando aparece algún tipo de mancha o lesión en el pene, lógicamente, es motivo de preocupación y de alarma. Y aunque en algunos casos pueden deberse a alguna patología seria, como una ETS, la mayoría de las veces resultan ser inofensivos y su causa no ser grave. Aún así, y como medida preventiva, es bueno acudir al médico y pedir consejo. Así, de paso, se despeja cualquier duda.
En este artículo trataremos las lesiones llamadas úlceras y sus posibles causas cuando aparecen en la zona genital masculina.
La úlceras tienen forma de pequeños cráteres con líquido o pus en su interior. Muchas veces aparece costra. No son lesiones muy comunes y generalmente su causa no es grave. Pero, como siempre decimos, se debe consultar al médico en caso de que aparezcan.

Atención, hombres de todo el mundo: estáis de suerte. Mujeres de la Tierra: se acabó la recurrida excusa de la aspirina. Nuestras parejas ya cuentan con un argumento irrebatible ante cualquier pega femenina. El sexo masculino se ha convertido en una farmacia ambulante contra la depresión, la astenia sexual y quién sabe cuántas cosas más.
Y es que no es para menos. Un estudio científico (eso sí, realizado por hombres), ha demostrado que el semen es una especie de “prozac“. Se acabó el monopolio de las grandes empresas farmacéuticas sobre los antidepresivos. Pero eso no es todo. El floreciente negocio del condón corre un gran riesgo. Pruebas convincentes dicen que el semen no sólo se encarga de transportar los espermatozoides, sino que también es rico en hormonas tales como los estrógenos, la testosterona, prostaglandinas y luteína. Todos estos productos químicos pasan a la sangre a través de la vagina, estimulando la libido, entre otras cosas.
Este estudio realizado con mujeres ha evidenciado que aquellas que no usan condón en sus relaciones sexuales, sino otros medios alternativos, se deprimen menos que aquellas que lo usan.

Cuando nos referimos al sexo oral no estamos hablando de conversar e intercambiar impresiones con la pareja ni de hablar por teléfono de sexo. El adjetivo “oral” no va por ahí, no. Y aunque esta opción puede resultar divertida y excitante, el verdadero sexo oral los es aún más.
Esta opción sexual consiste en la estimulación de la zona genital utilizando la boca o la lengua, o ambas a la vez, normalmente al compañero/a de juegos, (porque a uno mismo ya me gustaría a mí saber cómo se consigue). Como toda actividad sexual tiene sus riesgos. De hecho es la manera más común de pillar algo más que placer. Hablamos de infecciones y ETS. Y como en el resto de intercambios sexuales, más probabilidad existe no sólo de contagiarse, sino también de contagiar.
La sífilis, la clamidia, el herpes genital y la gonorrea son las infecciones más habituales a transmitir. El VIH y la Hepatitis A, B y C también lo son, aunque en menor medida, pero no hay que confiarse porque pasar, puede pasar.